Venezuela es un país…

4 Comments

Venezuela es un país con playas hermosas y paisajes imponentes, en nuestras tierras se encuentra una de las formaciones geológicas más antiguas de la Tierra: el Roraima. También tenemos la caída de agua más grande del planeta: El Salto Ángel (si viste UP, la película, habrás visto lo hermoso que es).  Sus playas son para vivirlas y querer quedarse por siempre, Los Roques, Cuyagua, Bahía de Cata, Choroní… ¿a quién no le trae buenos recuerdos?

Venezuela es un país con una comida que no tiene nada que envidiar. Una rica arepa, el pabellón, las hallacas, el pan de jamón y sí, nuestra navidad sí que tiene un gran banquete de comida, esa típica cena en la que toda la familia se reúne para celebrar la navidad, el año nuevo, los reyes magos y muchas cosas más y es que en Venezuela, si hay algo que no para son las fiestas.

Venezuela es un país en donde reina la belleza, con las mujeres más hermosas del mundo, a donde quiere que vaya la mujer venezolana resalta, esa mezcla de belleza y carisma es mortal. Por supuesto, el género masculino no tiene nada que envidiar a los de otros países, el hombre venezolano es carismático, tiene sin duda muy buena labia como le decimos los venezolanos, si sabe bailar se anota mil puntos a sus favor. Venezuela es un país en donde miras a cualquier lado y puedes enamorarte.

Venezuela es un país donde vive la gente más bromista del mundo. El venezolano siempre saca una broma hasta cuando se habla de un tema serio. Está en nuestro ADN. Es un país donde vive gente que le gusta abrazar, tocar… sin duda, un gran choque cultural cuando un venezolano se encuentra en otro lugar. Para los europeos, los venezolanos somos muy “tocones”. Y no sé bien por qué, pero es así.

 

Pero no todo es perfecto y también…

Venezuela es un país en donde su capital, la cual en una época llaman “la sucursal del cielo”, hoy en día es un territorio de niños durmiendo en las calles, personas comiendo de la basura, locales cerrados, un invisible toque de queda cuando comienza a caer el sol. Un valle en el que los fines de semana mueren más civiles a causa de la delincuencia que gente en la guerra de Irak. Una ciudad donde los motorizados hacen lo que les da la gana, los choferes de buses hacen lo que les da la gana, donde los peatones hacen lo que les da la gana, donde cada uno de sus habitantes hace lo que les da la gana sin que les importe mucho el espacio del otro. Una capital que ruge como ciudad y culturalmente es un pueblo.

Venezuela es un país de interminables colas, donde quiera que vayas encontrarás una fila de personas esperando por algo, generalmente comida.

Venezuela es un país que carece de elementos que nos unan e identifiquen como pueblo y que nos hagan sentir verdaderamente orgullosos de haber nacido en esta tierra. Un país que se encuentra en una revolución, en vez de una evolución, gracias a la crisis existencial y de identidad que vive.

Venezuela es un país en donde sus ciudades crecieron sin planos, por los cuales las calles no tienen lógica, en las áreas verdes crecen árboles pero de hojalata oxidada y arbustos de basura.

Venezuela es un país observado y criticado cínicamente por sus ciudadanos, quienes de forma oportuna buscan el negocio en turno y que a diario se empobrecen destrozando su integridad por dinero.

Venezuela es un país que no es de nadie, sino del otro a las horas sórdidas, y nuestro cuando hay dividendos. Un país que a nadie le importa ni le duele; una tierra de nadie. Un país de sordos, ciegos, mudos. Donde todos oyen pero no se escuchan; todos ven, pero no se observan; todos gritan, y desconocen la fórmula del diálogo.

Venezuela es un país que en una época lo conocieron como “el Bravo Pueblo” y que hoy en día es un pueblo donde el temor, el miedo y la frustración reinan, permitiendo que sigamos hundiéndonos cada vez más. Incluso cuando pensamos que hemos tocado fondo, seguimos cayendo.

Venezuela es un país que es un proyecto nunca ejecutado, porque ni siquiera tenemos una idea concreta de lo que queremos ser.

¿Cómo puede un país ser tanto y no ser nada? ¿Cómo pudimos haber sido ricos y hoy somos uno de los países más pobres del mundo? Para muchos, la maldición de Venezuela son sus recursos naturales, pero debo agregar que Venezuela es pobre por su gente. Porque cada Gobierno se ha encargado de que esos recursos en lugar de hacernos ricos, nos empobrezcan. El problema no es del petróleo ni del oro, el problema es de la mala administración que se ha hecho de estos recursos. Nos quedó grande nacer en una tierra tan rica. Y nuestros políticos no son más que el producto de nuestra mentalidad pobre.

Venezuela es un país… mi país. Y aún cuando tenga esa dicotomía y extrema realidad creo que vale la pena quererla y hacerla sentir orgullosa, después de todo creo que una nacionalidad no te la da el lugar donde naciste sino de donde te sientas y yo me siento orgullosa de ser venezolana,  porque hoy más que nunca creo que Venezuela sigue brillando en mis recuerdos y son ellos los que me impulsan a amarla.

 

 

 

0 votes